Cuando todo parece confuso y o varios intentan así hacerlo aparecer, no hay nada más claro que el plan de gobierno de la ciudad.
Para aclarar el enfoque podemos comenzar diciendo que en la ciudad hay un movimiento político y varios movimientos mediáticos, que mientras unos desarrollan su accionar en los barrios otros desarrollan sus estrategias en reuniones de café y estudios jurídicos.
Allá por el año 2003 el justicialismo presenta a la sociedad a Miguel Isa como candidato a Intendente de una ciudad que tenia la fama de devorarse a quien intentaba gobernarla; y este junto a su equipo de aquel entonces (algunos continúan en gestión, otros acompañan desde otro lugar y otro tanto ya no están) presentan un plan de gobierno que se denomino Salta 2010.
Este plan tenía una serie de lineamientos y objetivos acordes a su momento, los cuales se han cumplido en su mayoría, mientras que otros no solo que se han cumplido sino que se han profundizado.
Comenzó el mandato con algunas interpelaciones en los primeros años y se fue moldeando una gestión que se caracterizó por las reuniones de gabinete en los barrios y el ordenamiento económico financiero.
Con varios indicadores determinantes de una gestión exitosa en distintas áreas, fundamentalmente lo económico y lo social, se llega al 2007 y culmina la primera etapa del Plan Salta 2010.
No podemos olvidar que esta etapa estuvo también signada por una fuerte inversión tanto provincial como municipal en obra pública; una inversión por años postergada para una ciudad con alto índice de crecimiento poblacional.
Como decíamos, con estas características meramente enunciativas y por todos conocida, se llegó al 2007, situación que puso nuevamente a la sociedad en posición de elegir intendente.
La campaña electoral de ese entonces, se baso nuevamente en un Plan de Gobierno que esta vez se denominó Salta 2016, y que definía un rumbo y un modelo de ciudad.
Desde este punto de partida renace una gestión votada por casi cien mil salteños.
En las dos últimas elecciones para intendente de esta ciudad, el Partido Justicialista llevó a Miguel Isa como candidato y puso a consideración de los vecinos un plan de gobierno muy pero muy claro.
A pocos meses de lanzarse nuevamente el cronograma electoral vemos sin asombro que salta se convierte en una ciudad llena de operaciones políticas que no solo critican improductiva y maliciosamente, sino que intentan judicializar cuestiones de gobierno popularmente aceptadas.
Hoy abundan los síntomas de una ciudad en notable crecimiento como también brillan por su ausencia las propuestas políticas por parte de algunos sectores de una desarticulada oposición.
No aparecen visiblemente candidatos a competir contra el actual intendente, pero si se escuchan ciertas críticas vacías de contenido y de propuestas. Estas críticas, completamente vacías de propuestas, no le interesan a la gente, simplemente la confunden.
Hoy frente a tan singular situación y como una maliciosa estrategia política, resurge como una vedette de la avenida Corrientes la Judicialización de la política y la denuncia mediática, donde se pretende discutir jurídicamente una propuesta política judicializando decisiones de gestión, que como decíamos anteriormente encuentran en la masa de la sociedad una amplia aceptación.
Es por ello que nos parece conveniente por principio, que la dirigencia política que pretenda hacer pie en la ciudad, traten en la medida posible, de elaborar propuestas que estén a la altura de la ciudad en la que viven y se desarrollan.
Con esto no pretendo hacer una demonización de la oposición, ya que a decir verdad no toda es igual, hay quienes demuestran vocación de poder pero fundamentalmente vocación de construir.
Y en este orden de ideas en una muestra de madurez del razonamiento e integración de ideas en pos de una ciudad mejor para todos, el intendente de la ciudad, toma con gran coraje la responsable decisión de convocar a elementos de orígenes partidarios distintos al oficialismo.
Esto es porque la ciudad necesita de todos y es muy responsable y hay que tener mucho coraje para invitar a formar parte del gobierno municipal a personas de las filas de la oposición porque también son parte de esta sociedad y tienen grandes ideas que se pueden aplicar.
Este es el desafío y aquí otra vez vuelve a la escena el peronismo como herramienta transformadora, en su faz institucional como partido político y en su faz social como movimiento con una doctrina clara y planes de gobierno efectivamente desarrollados por dirigentes comprometidos como Miguel Isa.
La transformación a nivel municipal es indiscutible y su gestión, contrastada con anteriores no tiene comparación. El impulso logrado mediante el apoyo del gobernador Urtubey, no es un dato menor.
Es más, las importantísimas decisiones tomadas por el dirigente político con mejor imagen en la provincia, tales como la descentralización de la obra pública y la descentralización de la ayuda social en quienes tienen contacto más directo con la ciudadanía, han dado ese impulso municipalista que le faltaba a los gobiernos locales.
Hoy tanto la provincia como la ciudad son conducidas por un equipo que tiene una férrea organización política y una gran capacidad de movilización; tal vez sea esto lo que más preocupa ciertos sectores de la oposición.
A esta altura, sin cronograma definido, ya vemos que sectores contrarios al gobierno popularmente elegido, se pasean por los medios intentando arrojar mantos de sospecha sobre una gestión que cuenta con el apoyo de grandes personalidades del arte, la cultura, deportistas, sindicatos, movimientos sociales y de la ciudadanía en su amplia mayoría.
La efervescencia de las elecciones y las campañas no deben ser el escenario de la descalificación y mucho menos la agresión, debemos alentar la madurez en la presentación de las ideas y de las propuestas.
Ahora bien, falta mucho por hacer y viene la mejor etapa, con un municipio con casa propia y un saneamiento financiero sin igual; un plan con grandes temas aun por desarrollar armonizando los derechos del individuo con los derechos de la sociedad y un fuerte acompañamiento del gobierno provincial.
Aclaracion
Si tenemos la suerte de no ser vulnerados tecnológicamente encontrarás información, opinión y pensamientos propios del autor, que puedes extraer, citar o compartir.
lunes, 11 de octubre de 2010
viernes, 24 de septiembre de 2010
El gobierno es la accion de las ideas
La crisis económica que afecta al mundo lo hace de manera distinta en las diferentes regiones. En nuestro país no es simplemente financiera, sino que es una crisis mayor a la que algunos autores han dado en llamar de una triple dimensión porque es financiera, energética y alimenticia.
Ante semejante crisis, en el mundo entero se debaten las causas de la pobreza, la desigualdad y la distribución de las riquezas. El desempleo, el hambre y la pobreza están alcanzando cifras solo comparables a aquellas vividas en épocas de catástrofes. Para combatir la pobreza la mayoría de los estados comienzan a reformular sus políticas de gobierno, incorporando políticas sociales con un desarrollo secuencial de los derechos como si la respuesta fuera lineal. Nada más alejado de la realidad. El reconocimiento de ciertos derechos puede ser la punta del ovillo pero la discusión debe darse en tiempo real y llevarlo rápidamente a la acción.
Las decisiones políticas deben estar por encima de las decisiones de la economía. No podemos seguir preocupándonos simplemente por el equilibrio fiscal a sabiendas de la cantidad de argentinos que están muy por debajo de la línea de la pobreza y con muy pocas alternativas para una vida digna.
La gran mayoría de los intelectuales desarrollan teorías pretendiendo darle forma a las sociedades, explicarlas y hasta en muchos casos, como un determinismo fatalista, las conceptualizan.
En nuestro país ese debate aun está pendiente. Los esfuerzos por reducir la pobreza no solo son insuficientes sino que se han desarrollado sin el compromiso social que la situación amerita. El pleno ejercicio de los derechos humanos es la clave del desarrollo y no de manera meramente declamativa.
Es por ello que se deben generar acciones y espacios que reorienten el debate sobre las causas de la pobreza, como combatirla y que legitime a la política, como el canal del desarrollo de las ideas y el espacio de construcción social, pero siempre tomando como eje de la acción política a la Justicia Social.
Y en esto hay un movimiento que ha esgrimido una filosofía que toma al hombre eje de la acción política. Este es el Peronismo que llevó a la práctica un plan de gobierno y luego sobre la base de ese programa se desarrolló una doctrina.
En el peronismo encontramos todas las herramientas necesarias para revertir esta crisis y no me refiero al peronismo como herramienta electoral sino como movimiento social capaz de transformar la realidad.
La crisis puede tener un impacto aun más negativo sobre la población si no hay reflexión social con sentido humanista, es ahí donde la crisis nos vuelve a dar una oportunidad para intervenir rápidamente, y esto es en la formación de hombres y mujeres que comprendan la real dimensión de la situación y que puedan estar a la altura de las circunstancias para desarrollar planes de acción conducentes a lograr al menos uno de los principios básicos como es, la justicia social.
Debemos combatir el profundo grado de desigualdad que tiene nuestra nación y la región. Como metas, el desarrollo; que tiene como objetivo que el progreso económico no alcance sólo una minoría y el crecimiento económico; que mejore la forma de vida de todos los individuos de una sociedad, esto es la Justicia Social.
Debemos rápidamente generar cuadros con capacidad de análisis y brindarles la mayor cantidad de información dándole así la posibilidad de elaborar ideas propias, con un fuerte compromiso social. Particularmente referido a los principios y valores que les permitan comprender, en este orden de ideas, que la ideología debe ser permanente, la doctrina analizada y discutida en el tiempo y la política el canal de las acciones dirigidas a cumplir los objetivos planteados.
Aun tenemos pendiente la obligación de la formación de cuadros para llevar adelante la revolución inconclusa. Es por ello que quienes han transitado las filas del peronismo con alguna coherencia son los responsables de transferir los conocimientos a las nuevas generaciones.
Ante semejante crisis, en el mundo entero se debaten las causas de la pobreza, la desigualdad y la distribución de las riquezas. El desempleo, el hambre y la pobreza están alcanzando cifras solo comparables a aquellas vividas en épocas de catástrofes. Para combatir la pobreza la mayoría de los estados comienzan a reformular sus políticas de gobierno, incorporando políticas sociales con un desarrollo secuencial de los derechos como si la respuesta fuera lineal. Nada más alejado de la realidad. El reconocimiento de ciertos derechos puede ser la punta del ovillo pero la discusión debe darse en tiempo real y llevarlo rápidamente a la acción.
Las decisiones políticas deben estar por encima de las decisiones de la economía. No podemos seguir preocupándonos simplemente por el equilibrio fiscal a sabiendas de la cantidad de argentinos que están muy por debajo de la línea de la pobreza y con muy pocas alternativas para una vida digna.
La gran mayoría de los intelectuales desarrollan teorías pretendiendo darle forma a las sociedades, explicarlas y hasta en muchos casos, como un determinismo fatalista, las conceptualizan.
En nuestro país ese debate aun está pendiente. Los esfuerzos por reducir la pobreza no solo son insuficientes sino que se han desarrollado sin el compromiso social que la situación amerita. El pleno ejercicio de los derechos humanos es la clave del desarrollo y no de manera meramente declamativa.
Es por ello que se deben generar acciones y espacios que reorienten el debate sobre las causas de la pobreza, como combatirla y que legitime a la política, como el canal del desarrollo de las ideas y el espacio de construcción social, pero siempre tomando como eje de la acción política a la Justicia Social.
Y en esto hay un movimiento que ha esgrimido una filosofía que toma al hombre eje de la acción política. Este es el Peronismo que llevó a la práctica un plan de gobierno y luego sobre la base de ese programa se desarrolló una doctrina.
En el peronismo encontramos todas las herramientas necesarias para revertir esta crisis y no me refiero al peronismo como herramienta electoral sino como movimiento social capaz de transformar la realidad.
La crisis puede tener un impacto aun más negativo sobre la población si no hay reflexión social con sentido humanista, es ahí donde la crisis nos vuelve a dar una oportunidad para intervenir rápidamente, y esto es en la formación de hombres y mujeres que comprendan la real dimensión de la situación y que puedan estar a la altura de las circunstancias para desarrollar planes de acción conducentes a lograr al menos uno de los principios básicos como es, la justicia social.
Debemos combatir el profundo grado de desigualdad que tiene nuestra nación y la región. Como metas, el desarrollo; que tiene como objetivo que el progreso económico no alcance sólo una minoría y el crecimiento económico; que mejore la forma de vida de todos los individuos de una sociedad, esto es la Justicia Social.
Debemos rápidamente generar cuadros con capacidad de análisis y brindarles la mayor cantidad de información dándole así la posibilidad de elaborar ideas propias, con un fuerte compromiso social. Particularmente referido a los principios y valores que les permitan comprender, en este orden de ideas, que la ideología debe ser permanente, la doctrina analizada y discutida en el tiempo y la política el canal de las acciones dirigidas a cumplir los objetivos planteados.
Aun tenemos pendiente la obligación de la formación de cuadros para llevar adelante la revolución inconclusa. Es por ello que quienes han transitado las filas del peronismo con alguna coherencia son los responsables de transferir los conocimientos a las nuevas generaciones.
LAS NUEVAS DEMANDAS LABORALES
Desde el Estado Nacional, Provincial como Municipal se viene trabajando en la formación de trabajadores aptos para adaptarse a los nuevos ciclos laborales. Las empresas se orientan en la capacitación en relaciones más lineales y necesitan desarrollar personal con capacidades de rápida adaptación al cambio y estructuras de trabajo en equipo y conducción de grupos.
En ese sentido el Ministerio de Trabajo de la Nación avanza en el desarrollo de políticas de empleo para nuevos trabajadores que se incorporan al ámbito laboral con proyectos dirigidos a jóvenes de entre 18 y 24 años.
Es así que la Provincia junto con el municipio y la oficina de empleo de la Nación deben trabajar en la necesaria adaptación de la curricula de los centros educativos de la provincia, tanto los que se encuentran en la orbita provincial, como los dependientes del Estado Nacional. Es por ello que la universidad debe, indiscutiblemente, adaptar su curricula a las demandas del empresariado salteño, de acuerdo a los nuevos retos que el mundo del trabajo propone a los sistemas de educación y formación.
Hay una relación directa entre innovaciones tecnológicas, sistemas de educación y tasa de empleo. Un hecho objetivo de la realidad es que las nuevas tecnologías aplicadas en toda la cadena productiva, destruyen unos empleos y crean otros. Sin lugar a dudas transforman la manera de ejercerlos y las cualificaciones exigidas en numerosos campos. De ahí la necesidad de desarrollar escuelas técnicas con la curricula adaptada, comprendiendo que la mayor creación de empleo se da en los sectores de servicios.
La educación y el trabajo son dos elementos que deben estar ligados más que nunca para desarrollar una sociedad más justa teniendo la certeza que el trabajo genera bienestar.
Es estrictamente necesario vincular la educación con la actividad económica reforzando vínculos que perduren en el tiempo y que permitan el desarrollo de recursos humanos, como factor esencial en la producción de bienes y servicios, generando así un círculo virtuoso entre educación, empleo, desarrollo, crecimiento y distribución de la riqueza.
Es decir, desde una óptica social, el nivel de educación, instrucción y calificación son elementos esenciales para el acceso a un empleo digno y la promoción dentro de un sistema de empleo legal.
La educación y la formación se han convertido, por tanto, en factores estratégicos para promover el crecimiento económico y el bienestar social de cualquier país. Asimismo, la competitividad económica de las empresas viene de la mano de la calificación de sus recursos humanos y sin formación no puede haber renovación tecnológica, entendiendo a esta como base para el desarrollo económico que permita el crecimiento de esa empresa.
Debemos comprender los cambios en la organización del trabajo y tanto el sector público como el privado junto a los sindicatos trabajar en función de la adaptación a las nuevas demandas del mercado laboral.
En ese sentido el Ministerio de Trabajo de la Nación avanza en el desarrollo de políticas de empleo para nuevos trabajadores que se incorporan al ámbito laboral con proyectos dirigidos a jóvenes de entre 18 y 24 años.
Es así que la Provincia junto con el municipio y la oficina de empleo de la Nación deben trabajar en la necesaria adaptación de la curricula de los centros educativos de la provincia, tanto los que se encuentran en la orbita provincial, como los dependientes del Estado Nacional. Es por ello que la universidad debe, indiscutiblemente, adaptar su curricula a las demandas del empresariado salteño, de acuerdo a los nuevos retos que el mundo del trabajo propone a los sistemas de educación y formación.
Hay una relación directa entre innovaciones tecnológicas, sistemas de educación y tasa de empleo. Un hecho objetivo de la realidad es que las nuevas tecnologías aplicadas en toda la cadena productiva, destruyen unos empleos y crean otros. Sin lugar a dudas transforman la manera de ejercerlos y las cualificaciones exigidas en numerosos campos. De ahí la necesidad de desarrollar escuelas técnicas con la curricula adaptada, comprendiendo que la mayor creación de empleo se da en los sectores de servicios.
La educación y el trabajo son dos elementos que deben estar ligados más que nunca para desarrollar una sociedad más justa teniendo la certeza que el trabajo genera bienestar.
Es estrictamente necesario vincular la educación con la actividad económica reforzando vínculos que perduren en el tiempo y que permitan el desarrollo de recursos humanos, como factor esencial en la producción de bienes y servicios, generando así un círculo virtuoso entre educación, empleo, desarrollo, crecimiento y distribución de la riqueza.
Es decir, desde una óptica social, el nivel de educación, instrucción y calificación son elementos esenciales para el acceso a un empleo digno y la promoción dentro de un sistema de empleo legal.
La educación y la formación se han convertido, por tanto, en factores estratégicos para promover el crecimiento económico y el bienestar social de cualquier país. Asimismo, la competitividad económica de las empresas viene de la mano de la calificación de sus recursos humanos y sin formación no puede haber renovación tecnológica, entendiendo a esta como base para el desarrollo económico que permita el crecimiento de esa empresa.
Debemos comprender los cambios en la organización del trabajo y tanto el sector público como el privado junto a los sindicatos trabajar en función de la adaptación a las nuevas demandas del mercado laboral.
Crisis de representatividad. Crisis de los Partidos Políticos
Al abordar esta cuestión debemos tener en cuenta las grandes transformaciones sociales que han venido produciéndose y partir de un esquema fáctico para desarrollar un análisis, al menos en una primera etapa que no caiga en un reduccionismo fatalitico.
Al observar el sistema de partidos políticos en la Argentina, visualizamos una serie de cambios importantes, como ser el modo gradual en que se esta debilitando el esquema bipartidista imperante en el país hasta 1989 y el nuevo sistema que tiende a expresarse bajo la forma de un pluripartidismo moderno, con dos grandes partidos como eje, hoy ya muy debilitados, (el PJ intervenido y la UCR sin candidato propio) y otras formaciones nacionales de centro izquierda y centro derecha con tendencia a crecer.
Ahora bien estas construcciones surgen como escisiones exponentes de premisas aun vigentes en la sociedad, conformando nuevos partidos y/o frentes electorales, a priori, sin ideales y sin doctrinas, mas parecidos a los movimientos sociales denominados One Issues que a partidos políticos tradicionales. Es el caso del movimiento piquetero que surge como reclamo particular al cierre de empresas y hoy proponen candidatos a cargos electivos y ejecutivos.
Se trasluce al menos en lo inmediato un único afán dado en función a la obtención de cargos, surgiendo de esta manera por o para una contienda electoral en circunstancias socio políticas que hoy encuentran consenso en forma mayoritaria en la sociedad.
Estas nuevas formaciones, alejados de responder a los intereses generales de la sociedad y a la luz de la normativa electoral, se convierten en lobbystas de intereses particulares o medianamente generales, pero que de ninguna manera responden, como decíamos antes, a intereses generales del conjunto mayoritario de la sociedad.
Este análisis se redondea con la crisis de representatividad que gira, ahora si, en torno a las personas en su calidad de candidatos, en lo que comúnmente se denomina los políticos. Y a partir de esto comienzan a surgir una serie de candidatos extrapartidarios y extra políticos, y es como consecuencia de esta aparición que se va degenerando el propio partido político como formador de cuadros y promotor de candidatos a cargos electivos.
Es por ello que las actuales prácticas de algunos candidatos a cargos electivos, no colaboran en el fortalecimiento de los partidos políticos y mucho menos en la cimentación de una verdadera democracia participativa, que debe tener al ciudadano como eje de su desarrollo.
Al observar el sistema de partidos políticos en la Argentina, visualizamos una serie de cambios importantes, como ser el modo gradual en que se esta debilitando el esquema bipartidista imperante en el país hasta 1989 y el nuevo sistema que tiende a expresarse bajo la forma de un pluripartidismo moderno, con dos grandes partidos como eje, hoy ya muy debilitados, (el PJ intervenido y la UCR sin candidato propio) y otras formaciones nacionales de centro izquierda y centro derecha con tendencia a crecer.
Ahora bien estas construcciones surgen como escisiones exponentes de premisas aun vigentes en la sociedad, conformando nuevos partidos y/o frentes electorales, a priori, sin ideales y sin doctrinas, mas parecidos a los movimientos sociales denominados One Issues que a partidos políticos tradicionales. Es el caso del movimiento piquetero que surge como reclamo particular al cierre de empresas y hoy proponen candidatos a cargos electivos y ejecutivos.
Se trasluce al menos en lo inmediato un único afán dado en función a la obtención de cargos, surgiendo de esta manera por o para una contienda electoral en circunstancias socio políticas que hoy encuentran consenso en forma mayoritaria en la sociedad.
Estas nuevas formaciones, alejados de responder a los intereses generales de la sociedad y a la luz de la normativa electoral, se convierten en lobbystas de intereses particulares o medianamente generales, pero que de ninguna manera responden, como decíamos antes, a intereses generales del conjunto mayoritario de la sociedad.
Este análisis se redondea con la crisis de representatividad que gira, ahora si, en torno a las personas en su calidad de candidatos, en lo que comúnmente se denomina los políticos. Y a partir de esto comienzan a surgir una serie de candidatos extrapartidarios y extra políticos, y es como consecuencia de esta aparición que se va degenerando el propio partido político como formador de cuadros y promotor de candidatos a cargos electivos.
Es por ello que las actuales prácticas de algunos candidatos a cargos electivos, no colaboran en el fortalecimiento de los partidos políticos y mucho menos en la cimentación de una verdadera democracia participativa, que debe tener al ciudadano como eje de su desarrollo.
viernes, 11 de diciembre de 2009
Se presentó el Plan de Seguridad 2010 - 2011 a vecinos de la capital salteña
La incorporación de 1.600 efectivos policiales hasta 2011; la ampliación del Servicio de Emergencia 9-1-1 al Valle de Lerma, Rosario de la Frontera y otras localidades; la compra de automóviles y motocicletas; la remodelación y construcción de comisarías y la compra de equipamiento informático, fueron los puntos más destacados por Kosiner.
El ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, a cargo de la cartera de Gobierno, Pablo Kosiner, presentó a dirigentes barriales y vecinales de la capital salteña el Plan de Seguridad “Salta segura 2010-2011” en el marco del seminario “Modelos de políticas públicas: hacia una democracia más participativa”, organizado por la Municipalidad de Salta.
Con la presencia del joven abogado Gastón Galíndez de la coordinación de intendencia, el ministro Kosiner brindó detalles de las políticas delineadas por la Provincia en materia de seguridad para lo que el Gobierno de la Provincia destinará 68 millones de pesos.
La incorporación de 1.600 efectivos policiales hasta 2011; la ampliación del Servicio de Emergencia 9-1-1 al Valle de Lerma, Rosario de la Frontera y otras localidades; la compra de automóviles y motocicletas; la remodelación y construcción de comisarías y la compra de equipamiento informático, fueron los puntos más destacados por el responsable de la cartera de Justicia durante su encuentro con los vecinos de la capital salteña.
En la oportunidad, Kosiner remarcó que la seguridad es uno de los temas prioritarios en la agenda pública del Gobierno por lo que desde su cartera se pone en marcha diariamente tareas preventivas y de asistencia a la población ante situaciones de riesgo. “La lucha contra el narcotráfico y la trata de personas son dos flagelos que nos tocan de cerca, y sobre los que hemos emprendido un trabajo sin tregua”, indicó el funcionario.
El ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, a cargo de la cartera de Gobierno, Pablo Kosiner, presentó a dirigentes barriales y vecinales de la capital salteña el Plan de Seguridad “Salta segura 2010-2011” en el marco del seminario “Modelos de políticas públicas: hacia una democracia más participativa”, organizado por la Municipalidad de Salta.
Con la presencia del joven abogado Gastón Galíndez de la coordinación de intendencia, el ministro Kosiner brindó detalles de las políticas delineadas por la Provincia en materia de seguridad para lo que el Gobierno de la Provincia destinará 68 millones de pesos.
La incorporación de 1.600 efectivos policiales hasta 2011; la ampliación del Servicio de Emergencia 9-1-1 al Valle de Lerma, Rosario de la Frontera y otras localidades; la compra de automóviles y motocicletas; la remodelación y construcción de comisarías y la compra de equipamiento informático, fueron los puntos más destacados por el responsable de la cartera de Justicia durante su encuentro con los vecinos de la capital salteña.
En la oportunidad, Kosiner remarcó que la seguridad es uno de los temas prioritarios en la agenda pública del Gobierno por lo que desde su cartera se pone en marcha diariamente tareas preventivas y de asistencia a la población ante situaciones de riesgo. “La lucha contra el narcotráfico y la trata de personas son dos flagelos que nos tocan de cerca, y sobre los que hemos emprendido un trabajo sin tregua”, indicó el funcionario.
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